|
DISCURSOS : MARZO DE 1999 : 25 DE MARZO |
|||
|
|
Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador constitucional del estado de Tamaulipas, durante la reunión en la que se pone en marcha la Cruzada Educativa, que tuvo lugar en el Centro Cultural Amalia G. de Castillo Ledón, en ciudad Victoria, Tamaulipas; el 25 de marzo de 1999. Amigas y amigos del magisterio de Tamaulipas Estimados presidentes e integrantes de las asociaciones de padres de familia Niños y jóvenes estudiantes que nos acompañan Compañeros funcionarios federales y estatales Señoras y señores legisladores… CC. Presidentes municipales Distinguidos representantes de las organizaciones sindicales, sociales y religiosas Amigas y amigos empresarios… Integrantes de los diferentes colegios de profesionales Apreciables representantes de los medios de comunicación Ciudadanas y Ciudadanos Tamaulipecos: El pasado 4 de febrero, durante mi toma de protesta como gobernador de Tamaulipas, anuncié que el mayor esfuerzo y la prioridad de mi gobierno sería la educación. Consciente de que ésta es la prioridad de prioridades… la única garantía para asegurar nuevas oportunidades de desarrollo y de que en ella, se resumen nuestras esperanzas de un futuro mejor. Ese día, empeñé mi palabra para convocar toda la energía y la capacidad de los tamaulipecos, para orientar la reforma y la transformación de los procesos educativos. En nuestro país, la acción educativa tiene en el artículo tercero constitucional, un claro marco orientador. En él se señala la responsabilidad de garantizar que todos los niños y jóvenes, tengan acceso a una educación básica gratuita, laica, democrática, nacionalista y fundada en el conocimiento científico. Los mexicanos tenemos una larga y rica tradición educativa… con Justo Sierra, recogimos como herencia, el concepto de educación nacional y el fomento a la investigación científica. Con Vasconcelos conocimos la educación popular… con Torres Bodet, valoramos la educación como piedra angular de la unidad y la igualdad de oportunidades. En Tamaulipas, contamos con un legado educativo de gran magnitud. La responsabilidad social de nuestros padres y maestros, han hecho posible que 95 de cada 100 niños en edad de cursar la primaria, estén inscritos… que 9 de cada 10 egresados de primaria continúen su educación en secundaria… que se haya reducido el índice de analfabetismo hasta un 5.6 por ciento e incrementado el promedio de escolaridad a 8.2 grados. Hoy contamos en Tamaulipas con un sector educativo que nos llena de orgullo… No obstante, queda mucho camino por recorrer. Igual que los logros, los retos son mayúsculos… Hay deficiencias y problemas que debemos enfrentar sin demora y con especial sentido de eficacia. Tenemos todavía en algunas regiones, niños sin escuela… jóvenes que abandonan el sistema escolar en forma prematura… y adultos con una educación insuficiente. La calidad de los servicios educativos es desigual… tenemos escuelas muy buenas y otras que no garantizan un aprovechamiento adecuado. Con frecuencia nuestros niños y jóvenes obtienen certificados, sin poseer los conocimientos y habilidades que los programas establecen. Reconocemos que en nuestro sistema escolar no se ha generalizado una ética de la calidad… no hay una preocupación colectiva por la excelencia, ni por la formación de valores y responsabilidades útiles para la vida. Tenemos una sociedad y un sistema escolar que no ponen en el centro del proceso educativo al maestro… y todavía hoy, mantenemos una deuda de reconocimiento y dignificación con el magisterio. Nuestro sistema educativo avanza a un ritmo más lento de lo requerido… Persisten inercias que impiden su completa modernización administrativa y académica… Además es evidente el rezago en el marco legal que norma su operación. La formación para el trabajo no está cumpliendo, de manera plena, con las exigencias de conocimientos y habilidades que demanda el mercado laboral. Tenemos que reconocer que en Tamaulipas, existe un preocupante retraso en el desarrollo científico y tecnológico… se observa poca pertinencia en la formación profesional y es patente la ausencia de coordinación de las instituciones de educación superior, en el diseño de los programas que ofrecen. Los tamaulipecos tenemos aquí, amigas y amigos, los desafíos educativos más apremiantes a los que habremos de dar puntual respuesta. Todos somos responsables… el gobierno por sí solo sería incapaz de enfrentarlos con éxito. Por eso, hoy vengo a invitarlos a que se incorporen a una gran cruzada educativa, para hacer converger los esfuerzos y las iniciativas de ciudadanos… grupos sociales y ordenes de gobierno, en la única gran empresa que a todos interesa y a todos beneficia: el mejoramiento de la educación en Tamaulipas. La cruzada educativa a la que hoy convocamos, aspira encontrar los medios para transformar los procesos y para generar los instrumentos jurídicos, sociales y administrativos, de una política educativa moderna, eficaz e innovadora, que habremos de emprender, juntos, a lo largo de los próximos seis años. La cruzada educativa será permanente, pero esta primera etapa habrá de: ¨ Realizar un diagnóstico riguroso e integral de las condiciones y resultados del sistema estatal de educación. ¨ Redactar y presentar una iniciativa de Ley de Educación para el estado de Tamaulipas; y ¨ Poner en marcha un Programa Estatal de Educación apegado a una nueva realidad socioeconómica. Los resultados obtenidos, en esta primera fase, comenzarán a ser aplicados al inicio del próximo ciclo escolar. Sin embargo, esta cruzada no habrá de concluir con esto… será un esfuerzo permanente, que reclama un compromiso sostenido y duradero de todos y cada uno de nosotros. La amplia participación social que esperamos, podrá lograrse a través de múltiples mecanismos que iremos diseñando, siempre a través de un trabajo serio de organización y con el apoyo de especialistas. La movilización social que implica la cruzada educativa tiene un sentido innovador… la idea que nos anima es, - partiendo de lo que tenemos -, edificar un sistema de educación abierto y flexible, que sea capaz de incorporar los cambios del entorno de una manera ágil y oportuna. La escuela debe ser una palanca decisiva del cambio social, un medio para combatir las desigualdades, para estimular la democracia y formar liderazgos de calidad… en suma, debemos entenderla, como una institución que nos brinda las mejores herramientas para enfrentar el futuro. Con base en estas ideas, los tamaulipecos construiremos la política educativa, bajo principios rectores muy claros: Primero: Fortalecer las escuelas… concentrando en ellas mayores facultades de decisión, promoviendo en su seno una ética de la calidad y dotándolas de una organización más democrática. El cambio educativo deberá reflejarse en la vida de las escuelas; éstas habrán de convertirse en el ámbito amable, rico en estímulos intelectuales, con relaciones humanas fundadas en una ética de coexistencia democrática. La convivencia infantil en una atmósfera como ésta, es nuestra apuesta para la sociedad tamaulipeca del futuro. Segundo: Volver a colocar al maestro como el auténtico centro del proceso educativo. El maestro es el protagonista principal del quehacer y la clave del progreso educativo. Por ello, debemos darle más facultades y responsabilidades sobre el proceso … Reforzar los programas orientados a su actualización y formación profesional… promoviendo y distinguiendo a los maestros que tengan un desempeño excepcional, propiciando estímulos por el cumplimiento de sus responsabilidades, y poniendo a su alcance la información educativa que generan los centros de investigación. Tercero: Reforzar la cohesión entre la familia y la escuela. En este sentido, un tercer principio rector de la cruzada, será promover que los padres de familia, asuman plenamente su responsabilidad en la educación de sus hijos y se conviertan en el motor de los órganos de participación social para la educación. Los padres de familia tienen un deseo real para actuar, para involucrarse en el mejoramiento de las escuelas y para apoyar la tarea que realizan los maestros. Será necesario, en consecuencia, propiciar que los padres visiten las escuelas… conozcan a los maestros… tomen plena conciencia de los fines de la educación… conversen con sus hijos sobre la vida escolar… se informen adecuadamente de lo que estudian y aprenden… Y así se reducirán las tensiones entre la familia y la escuela. Cuarto: Atender las necesidades de cobertura, ampliando y mejorando la infraestructura escolar actual; y realizando un esfuerzo financiero compartido, de manera que se garanticen las mejores condiciones materiales en el proceso educativo. Quinto: Fortalecer la formación cívica y ética de los alumnos en la perspectiva de hacer de cada uno, un ciudadano responsable, participativo, libre y patriota. La formación moral es una dimensión que la educación en Tamaulipas debe retomar. Sexto: Abrir las aulas a las tecnologías de la telecomunicación y la informática. Las nuevas generaciones de tamaulipecos deben tener acceso franco a las computadoras y las redes mundiales de información. Séptimo: Estrechar vínculos entre los aprendizajes escolares y las necesidades en el trabajo. Debemos innovar métodos de capacitación para el empleo, de manera que las habilidades y los conocimientos adquiridos correspondan más a las competencias que reclaman los diversos puestos de trabajo; y Octavo: Promover una cultura de la evaluación. La clave para el éxito de cualquier cambio educativo descansa en la seriedad, rigor y objetividad con la cual se midan los resultados que vamos obteniendo. La evaluación debe convertirse en un principio de valor permanente, para el desarrollo de la educación en la entidad. Además esta cultura de la evaluación supone hacer transparente el desempeño de nuestras escuelas, comparar sus resultados y establecer medidas para mejorarlos. Aunque la responsabilidad es de todos, quiero hacer un llamado especial a los actores que considero fundamentales para lograr los objetivos de la cruzada. A los servidores públicos de la Dirección General de Educación, les pido que desplieguen toda su energía, talento y capacidad para llevar hasta su culminación esta responsabilidad compartida. A los supervisores escolares y directores de escuela, les pido que sean los portadores de la cruzada educativa en sus comunidades y propicien las expresiones libres de todos. Serán ustedes quienes tendrán la delicada encomienda de poner en práctica los principios rectores de esta cruzada. A los maestros y a su organización sindical, les pido colaboración responsable. Son ustedes, mejor qué nadie los que saben de qué estamos hablando… son ustedes los que han impulsado cambios fundamentales en la educación… Confiamos en su compromiso y en su alto sentido profesional. A los organismos civiles de la sociedad, a los profesionistas, a los empresarios y a los medios de comunicación, les pido una participación entusiasta. Invito a los presidentes municipales a encabezar la acción transformadora que tenemos por delante. A los legisladores, mi solicitud respetuosa, para que estudien y enriquezcan las propuestas de la sociedad para actualizar el marco legal de la educación. Invito, de manera especial, a que un Consejo Técnico Estatal de la Educación renovado y de calificada representatividad social, asuma la tarea de ser interlocutor de la sociedad para reunir y analizar todas las propuestas. Amigas y amigos tamaulipecos: Como candidato al gobierno de Tamaulipas, escuché miles de voces y muchas coincidían en que había que hacer de la educación la prioridad de prioridades. Ante esta exigencia no permanecemos inmóviles. Hoy esta cruzada educativa es el inicio de la gran respuesta de los tamaulipecos. Desde esta tribuna hago un llamado a todos… a unirnos en torno a esta generosa empresa: por encima de diferencias políticas, religiosas, sociales y de cualquier índole… Yo los convoco a luchar por nuestros hijos… por el futuro de nuestra comunidad… por hacer realidad la esperanza de una vida mejor para cada tamaulipeco. Tenemos la certeza de que el mayor interés de todos sigue siendo una educación de calidad… ocho de cada diez tamaulipecos consideran que ésta es la única vía para alcanzar mejores condiciones de vida. Hacia el final del milenio, en la época de la globalización, la educación ha adquirido un renovado valor. La prosperidad de los pueblos depende, en gran parte, de una buena educación. La convocatoria está aquí y está abierta. En el futuro, la educación será la empresa de todos… vamos a abrir alternativas… vamos a movilizar todos nuestros activos… vamos juntos, a poner en marcha esta gran cruzada Muchas Gracias
|
|||
|
||||