DISCURSOS : FEBRERO DE 1999 : 4 DE FEBRERO

 

 

 

Toma de Protesta como Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas.

Honorable Congreso del Estado.

Ciudadana Presidenta de la Quincuagésima Séptima Legislatura, Diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente.

Ciudadana Presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Magistrada Ana Teresa Luebbert Gutiérrez.

Ciudadano Manuel Cavazos Lerma.

Ciudadanos Diputados Locales.

Señores Gobernadores que nos honran con su presencia.

Señores Exgobernadores de Tamaulipas.

Señoras y Señores Legisladores Federales.

Muy distinguidos invitados.

Tamaulipecas, Tamaulipecos:

Asumo el cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas, con la firme convicción de honrar cotidianamente la protesta de Ley, que he rendido ante esta soberanía para cumplir el mandato del pueblo de Tamaulipas.

Lo hago con emoción y plena conciencia de la responsabilidad que implica gobernar una sociedad que se esfuerza, que trabaja día con día para lograr los niveles de bienestar que anhela y se merece; una sociedad que ama a esta tierra y quiere, aquí, un futuro mejor para sus hijos.

Considero un alto honor y un privilegio, la oportunidad de coordinar el esfuerzo de Tamaulipas en el umbral de un nuevo milenio.

Saludo con agrado, a los integrantes de esta Quincuagésima Séptima Legislatura y a los representantes del Poder Judicial, con ustedes, mi gobierno se propone mantener una relación respetuosa y fructífera, que asegure a los tamaulipecos el clima de legalidad, justicia y seguridad, en el que florezcan sus aspiraciones de progreso.

Agradezco la presencia de los presidentes municipales, ante quienes adquiero, desde ahora, el compromiso de trabajar juntos, para impulsar un desarrollo equilibrado, en la vasta geografía de nuestro estado.

Saludo, con especial agrado, a los señores gobernadores Rogelio Montemayor Seguy, de Coahuila; Melquiades Morales Flores, de Puebla; Juan S. Millán Lizárraga, de Sinaloa y Miguel Alemán Velasco, de Veracruz.

Mucho me distingue la presencia de Mariano Palacios Alcocer, presidente nacional de mi partido.

Aprecio, en todo lo que vale la presencia en este acto de los señores exgobernadores Américo Villarreal Guerra y Enrique Cárdenas González.

Destaco la asistencia de amigos legisladores y funcionarios públicos estadounidenses.

Expreso mi gratitud a los miembros del Honorable Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país, a los elementos de nuestras fuerzas armadas, miembros de las comunidades religiosas, a los señores obispos, a los visitantes especiales, ciudadanos destacados en la vida política, económica, cultural e intelectual de Tamaulipas y de México.

Aprecio, muy especialmente, la presencia de representantes de los medios de comunicación.

Agradezco, a todos ustedes, su deferencia para con un servidor y su gesto amistoso para con el pueblo de Tamaulipas.

Tamaulipas no nace ni muere cada seis años. Nuestro estado es el producto, el resultado del trabajo de hombres y mujeres, que generación tras generación nos han legado lo mejor de su esfuerzo.

En los últimos seis años, los tamaulipecos nos hemos esforzado, en todas las áreas, coordinados por un hombre preparado, que leal a sus convicciones, siempre dio lo mejor de sí para cumplir su encargo.

Bajo su conducción, el estado creció. Hoy vivimos en un Tamaulipas mejor.

Nuestro reconocimiento a Manuel Cavazos Lerma.

El gobierno que encabezo es producto de un proceso electoral, sin precedente, caracterizado por una gran participación ciudadana.

En Tamaulipas, demostramos ser una sociedad vigorosamente democrática, que se expresó en las urnas con absoluta civilidad, en un proceso en el que nuestras instituciones y la sociedad en su conjunto, salieron fortalecidas.

Asumo el amplio respaldo a favor de mi candidatura, como una gran responsabilidad para dirigir la transformación de Tamaulipas.

Lo asumo también, como el mandato inequívoco de que los tamaulipecos, con ánimo renovado, quieren una vida mejor.

Tamaulipas responde al interés nacional. De ahí que exprese mi firme convicción de seguir la ruta de cooperación y corresponsabilidad federalista, que ha marcado en su ejercicio de gobierno, el Presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León.

Su liderazgo es ejemplo de conducción democrática, de respeto a la diversidad de la sociedad mexicana, de búsqueda de convergencias, en el propósito de elevar la calidad de vida de nuestra gente.

Durante los años de mi vida, dedicados al servicio publico y en especial en los meses de campaña, recogí las inquietudes de nuestra gente y me formé una clara visión del proyecto que desean se lleve a cabo.

El sentir de los tamaulipecos lo compartí en la indignación de una madre agraviada, del municipio de San Fernando, que exige justicia.

Lo escuché en el optimismo de los jóvenes que desean abrirse camino; que exigen oportunidades de una mejor educación, de un mejor empleo.

Lo aprecié en el renovado compromiso de los empresarios; en la solicitud de atención y apoyo de los trabajadores, los campesinos y los pescadores.

El sentir de los tamaulipecos lo escuché en el municipio de Soto la Marina, de voz de don José del Carmen Jilote Cortés, de oficio taquero, que en un lenguaje llano me dijo: "Tomás, queremos recordarte por las fábricas que se abran en nuestro estado. Por los empleos que se generen, por las oportunidades que se den para salir adelante con nuestras familias".

El sentir de los tamaulipecos lo aprendí en la mirada de sabiduría de nuestros ancianos, en la sonrisa de los niños, en sus miradas traviesas, llenas de esperanza.

El sentir de los tamaulipecos lo vi en la mirada de la joven discapacitada, que demandaba que nuestra sociedad y nuestro gobierno, les den su lugar en el derecho y en las oportunidades.

Percibí, en esos rostros, en esas manos y en esas expresiones, el sentir de miles de tamaulipecos, y en él y así, se fue formando la visión de Tamaulipas, que hoy presento ante ustedes.

Necesitamos un mejor gobierno, con un liderazgo renovado, que movilice a la sociedad tamaulipeca para hacer de nuestro estado ejemplo nacional.

El primer gran compromiso es hacer un mejor gobierno.

Un gobierno moderno e inteligente.

Un gobierno que cueste menos y haga más.

Integrado con hombres y mujeres de experiencia, capacidad, y honestidad probadas, que vengan a servirle a Tamaulipas.

A ellos exijo, que cumplan cabalmente con este compromiso y que actúen con honestidad y apego a la ley.

Llevemos a cabo un gobierno que sea factor de unión e instrumento civilizado para el acuerdo y el cambio. Que recupere el prestigio de la política como base de una democracia de calidad y como instrumento para la unidad tamaulipeca.

Un gobierno que se nutra y se fortalezca con las aportaciones de la sociedad y se apegue estrictamente a la demanda ciudadana.

Sabemos, que las sociedades cohesionadas, las que colaboran, las que se identifican, las que mantienen la unidad, son las llamadas a progresar y a vivir con estabilidad y en armonía.

Por ello, mi gobierno habrá de colocar, en el centro del quehacer político al ser humano. Porque entiendo que lo que preocupa a la familia, es lo que socialmente debe de ocuparnos.

Sabemos que la familia proporciona la educación y la formación moral que ninguna otra institución puede ofrecer de la misma manera, y que debe recibir más ayuda para desarrollar todo su potencial.

Todos somos el producto de nuestras familias. Permítanme aquí, honrar a mis padres don Tomás Yarrington Santos y doña María del Carmen Ruvalcaba. Ellos alentaron siempre en mí y en mis hermanos, el amor a México y el amor a Tamaulipas. Reconozco en ambos, la mejor herencia que la vida me pudo dar.

Y permítanme también reconocer en mi esposa María Antonieta, a la compañera que día con día, aporta lo mejor de sí misma para enaltecer el concepto de familia que les debemos a nuestros hijos, Toné y Tomás. Muchas gracias.

De ahí mi compromiso con la educación.

En nuestro estado, será la prioridad de prioridades.

Porque la educación es la única garantía para asegurar nuestras oportunidades futuras.

Haremos que la educación trascienda la mera esfera del aula, de la formación académica, para generar en niños y jóvenes, valores y responsabilidades útiles para su vida.

La fórmula para el próximo milenio es educación, educación y más educación.

Por ello, en los próximos meses, presentaremos un Plan Estatal de Educación que definirá políticas y estrategias.

Y convoco hoy, a maestros, alumnos, padres de familia y especialistas a participar en su elaboración, así como en la Iniciativa de la Ley Estatal de Educación, que será presentada en un plazo no mayor de seis meses, para su análisis, discusión y aprobación ante esta soberanía.

Es el empleo la clave de la prosperidad individual y familiar, de ahí también mi compromiso con la generación de empleos.

Este gobierno, será un promotor incansable de nuestro estado, para atraer más inversión, apoyar la capacitación y el desarrollo tecnológico.

Nos urge movilizar a la sociedad tamaulipeca para emprender una gran cruzada para el empleo, de manera que podamos crear, cada año, los puestos de trabajo que los tamaulipecos necesitamos.

Empleos que estén mejor remunerados, que impliquen una mayor capacitación y una mejora sustancial en el nivel de vida de los trabajadores.

Necesitamos, en un ambiente de cordialidad entre los factores de la producción, impulsar la economía regional para que alcance niveles de crecimiento mayores al promedio nacional, y adquiera un dinamismo que permita ganar en competitividad y productividad. Lo mismo en el sector primario que en la industria y los servicios.

Hoy convoco a los hombres y mujeres de negocios a que se integren al Comité de Vinculación Empresarial, que será una pieza importante para la planeación y la detonación del desarrollo económico de nuestro estado.

Las oportunidades que se generen en educación y en empleo habrán de darse en un ambiente de paz, tranquilidad y seguridad ciudadanas.

Avanzar en el combate a la delincuencia es una de las demandas más sentidas de nuestra gente, y constituye una de nuestras tareas primordiales.

Los tamaulipecos exigen acciones firmes contra el delito y sus causas.

Habrá, durante toda la administración, más recursos para todos los tramos que comprende la seguridad, desde la prevención, la procuración y la readaptación.

Esto significa, entre otros aspectos, mejores policías, con más patrullas y con mejores equipos, policías especializadas y programas conjuntos entre gobierno y comunidad.

En materia de lucha contra el narcotráfico habrá una estrecha coordinación con las autoridades federales.

No permitiremos complicidades de nuestros cuerpos policiacos con el crimen organizado.

Cumpliremos, cabalmente con la responsabilidad que nos corresponde en la ejecución del Plan Nacional de Seguridad Pública.

¡Trabajemos todos para abatir el delito en Tamaulipas, trabajemos todos para que en Tamaulipas, no haya delito sin castigo!

Para atender el reclamo ciudadano, es urgente modernizar las instituciones encargadas de procurar e impartir justicia.

Con pleno respeto al Poder Judicial, veremos con simpatía la reglamentación de la carrera judicial, la creación del órgano rector de la Judicatura y del Instituto de Investigaciones Jurídicas; lo que contribuirá a su fortalecimiento.

Señores diputados, nos urge a todos emprender una profunda y seria renovación jurídica, que actualice las leyes que nos rigen y norme la convivencia en Tamaulipas, de una manera más apegada a la realidad actual. Los convoco a trabajar coordinadamente en este esfuerzo.

Los primeros pasos ya se están dando. Esta Honorable Soberanía ha aprobado una nueva Ley Orgánica de la Administración Pública que regirá mi gestión.

Solicito ahora, respetuosamente, analice y considere el paquete de iniciativas de ley que someteré a su consideración, como:

  • Las reformas y adiciones a la Constitución Política del Estado y a la Ley Estatal de Planeación, que permitan convocar a los ciudadanos y a las organizaciones civiles, a que expresen sus opiniones sobre las acciones que el gobierno debe considerar en sus programas anuales. Con ello, atiendo el compromiso de campaña, de convertir la opinión ciudadana, en política pública y en acción de gobierno.

  • La reforma a la Ley Orgánica del Registro Público de la Propiedad y la del Catastro, para atender mejor a la ciudadanía y dar certidumbre a la inversión y al patrimonio de las familias del estado.

  • La iniciativa que crea el Instituto Estatal de la Juventud, para que, de una vez por todas, los jóvenes encuentren las respuestas y los instrumentos para ganar su futuro.

En este propósito, habremos de reunir esfuerzos, ideas y propuestas. No pasará un año a partir de hoy, sin que este espacio integral para los jóvenes, esté dando sus primeros frutos.

En mi gobierno, se respetará y promoverá la participación de la mujer en la transformación del estado.

En la mujer, en su sensibilidad, su capacidad y liderazgo confiamos los tamaulipecos.

Hoy pido a las mujeres que participen decididamente, que no se conformen, que se obstinen como sólo ustedes saben hacerlo, para construir un Tamaulipas mejor.

Nos urge aumentar la capacidad de respuesta de los municipios.

Ratifico, aquí, mi voluntad de ser un gobernador profundamente municipalista.

Habremos de proponer a los 43 municipios la firma de los Acuerdos Regionales Ciudadanos, que les permitirán presentar una oferta de transformaciones sociales, en las áreas de reordenamiento urbano y servicios básicos, con una visión amplia y de carácter regional.

Tarea fundamental de este gobierno será apoyar a los municipios para tener ciudades modernas y seguras. Para ello, presentaré en los próximos meses, un Plan Económico Urbanístico. Que regirá nuestras acciones en esta materia.

Impulsaremos un movimiento ecologista en pro del equilibrio ambiental, de la vida y del desarrollo sustentable.

Vamos a movilizar a la sociedad tamaulipeca para hacer realidad la integración de nuestro estado, para que las causas de los neolaredenses sean sentidas y apoyadas por los tampiqueños; que las angustias y afanes de los agricultores del distrito de riego 026, sean entendidas y enriquecidas por los campesinos de la región cañera, o por quienes luchan por la mejor comercialización de sus productos.

Porque desde Matamoros hasta Miquihuana, todos somos orgullosamente tamaulipecos.

Todos nuestros afanes, toda nuestra energía, como sociedad y gobierno, deben estar encaminados a abatir desigualdades.

Las políticas públicas, en educación, salud, generación de empleos, capacitación, dotación de servicios básicos, apoyo a las regiones más desprotegidas, atención a la tercera edad, la asistencia social, responden al interés de movilizar a la sociedad tamaulipeca, para luchar sin descanso contra la pobreza y crear mecanismos, claros e innovadores, que faciliten el ascenso social.

Todas estas tareas, requieren un liderazgo renovado en lo político, en lo económico y en lo social; que guiado por fines y valores, encabece los cambios y dé soluciones prácticas y oportunas.

Un liderazgo transformador, emprendedor, visionario, con compromisos claros y directos.

Un liderazgo renovado que en lo político, sea incluyente y conciliador; que sea respetuoso de la división de poderes, que prestigie la política y gane, día con día, la confianza ciudadana.

Un liderazgo renovado que en lo económico convoque a cada región y a cada sector productivo para aprovechar las oportunidades de crecimiento de nuestra economía; que establezca nuevas relaciones con los empresarios y los trabajadores.

Un liderazgo renovado, que en lo social, ofrezca un nuevo pacto, que construya nuevos entendimientos para la participación ciudadana; que sea capaz de traducir el crecimiento económico en desarrollo social.

Por último, un liderazgo renovado, que rompa las estructuras caducas que limitan nuestro desarrollo; que supere obstáculos, que venza inercias, que luche con firmeza, contra aquéllos que anteponen su interés al interés superior de Tamaulipas.

Amigas y amigos tamaulipecos:

Este evento republicano es fiel reflejo de nuestra vocación democrática y nacionalista.

Me honra, me privilegia, me conmueve, pero sobre todo, me compromete.

Transferir y aceptar hoy, el mandato popular en un ambiente de paz, de respeto y de libertad, confirma que sabemos vivir en la democracia.

Acepto este mandato, con la confianza de haber recibido de los tamaulipecos no sólo su voto, sino también sus opiniones y deseos.

Confiado en que contaré con el apoyo de cada uno de ustedes, porque la construcción de Tamaulipas no es tarea de un solo hombre.

Lo digo para que lo escuchen todos, para que piensen todos, para que entiendan todos, que sólo en la conjunción de esfuerzos, sólo en el compromiso compartido, avanzaremos a la velocidad que exige nuestro tiempo y alcanzaremos nuestras metas.

Ya no somos la región que dormita a la margen del río.

No, hoy somos la región que progresa, que vibra, que se ha puesto en movimiento.

Por eso es urgente que nos movilicemos para conducir nuestra energía, nuestro optimismo, nuestra pasión, hacia la consecución de metas que beneficien a toda la sociedad.

Desde aquí mi invitación permanente a todas las fuerzas políticas, a todas las fuerzas sociales, a todos los tamaulipecos, a que nos movilicemos con urgencia para construir, unidos, un Tamaulipas vigoroso y visionario que mire con confianza hacia el Siglo XXI.

Hoy se inicia un capítulo más de nuestra historia.

En éste nos tocará atravesar el umbral del nuevo milenio.

Por ello, requiere de toda nuestra capacidad, de toda nuestra imaginación, de toda nuestra entrega.

Decidámonos a que Tamaulipas sea, en todos los órdenes, ejemplo nacional.

Apelo, a su amor por nuestra tierra.

Apelo a la obligación con nuestros padres, al compromiso con nuestros hijos.

Pido a mi pueblo todo, que saquemos lo mejor de nosotros mismos.

A eso los convoco, a sacar lo mejor de nuestras fortalezas y cualidades.

Convoco a los hombres y a las mujeres de Tamaulipas, porque las grandes transformaciones no empiezan con las cosas, ni con las ideas solas; empiezan en las mentes y en los corazones.

Y es con la gente de carne y hueso con quienes voy a gobernar.

Empeño aquí, ante mi pueblo y en mi tierra, mi compromiso.

Me comprometo a ir con todos por el futuro.

Sé, bien que sé, que ustedes quieren que yo escuche para gobernar, y a eso me comprometo.

Sé, bien que sé, que ustedes quieren más líder y menos gobernante, y a eso me comprometo.

Sé, bien que sé, que necesitamos un Tamaulipas integrado, a eso me comprometo.

A que sea un gobierno meridiano, de Norte a Sur, de punta a punta, que marque la nueva hora, la hora de Tamaulipas.

Por ello, como uno solo, los convoco a ir por el interés superior de Tamaulipas.

Vamos Tamaulipas a enfrentar el nuevo milenio con un espíritu de cooperación y alta responsabilidad cívica.

Vamos Tamaulipas por una sociedad civil fuerte, participativa; vamos por una nueva conciencia pública.

Vamos Tamaulipas por familias más sólidas, por el espacio que merecen nuestros hijos.

Vamos Tamaulipas para que en cada comunidad, haya calles seguras y hogares tranquilos.

Vamos Tamaulipas es la respuesta de trabajo y esfuerzo para alcanzar lo que, hasta ahora, no ha sido posible.

Vamos Tamaulipas por una economía dinámica y productiva, que distribuya socialmente los beneficios del trabajo.

Vamos contra la desnutrición, la pobreza; vamos contra la marginación.

Vamos Tamaulipas, con fe en nosotros mismos, vamos a convertir el cambio en progreso.

Vamos Tamaulipas con un rumbo cierto, hacia el futuro.

Y lo vamos a hacer porque hay una voz en cada rincón tamaulipeco, antigua en su reclamo, que quiere más oportunidades.

Esa voz irrumpe en la escena social con nuevas reglas y con nuevos pactos; y dice que Tamaulipas es vértice y esquina de la geografía nacional, que es garante de la República y ejemplo de la mexicanidad.

Que quiere que a los cuatro puntos cardinales se escuche que somos un pueblo fuerte, recio, con carácter, un pueblo emprendedor.

Que no nos arredra nada.

Esa voz desea menos mito, más realidad, menos fantasía, más verdad.

Esa voz pide menos burocracia, mejores servicios. Esa voz habla de sueños, ilusiones y anhelos.

Hoy aquí me comprometo a convertirlos en decisiones y actos de gobierno.

Para sentirnos orgullosamente tamaulipecos, para sabernos dignos de nuestro espacio y de nuestro tiempo.

Por eso los convoco, por todo lo que somos, por todo aquello en lo que creemos, por todo lo que amamos, vamos tamaulipecos por el futuro.

Hoy arrancamos.